jueves, 24 de abril de 2014

Mitos y Leyendas 1: la amenaza silenciosa del Gas



Hoy quiero empezar una sección algo más relajada, dedicada a los mitos nutricionales, debido a un hecho que se repite día tras día en mi vida. Cada vez que alguien me pregunta sobre nutrición, llega, tarde o temprano, este momento… me mira fijamente, su cara se vuelve blanca y el horror se dibuja en sus pupilas… y me dice “pero eso engorda”. A veces ocurre lo contrario. Me hablan felizmente de algún alimento, y soy yo el que muere de pavor, cuando me cuentan con alegría que comen algo que, por su naturaleza o el instante en que deciden comerlo, es un atentado nutricional.

Son las leyendas de la nutrición. Historias que se han ido extendiendo con el paso de los años, y que nadie se ha molestado en desmentir. Así que hoy vamos a iniciar esta sección hablando de algo que creo que, dado que se acerca el verano, os puede interesar: la leyenda de que el gas de las bebidas refrescantes engorda.